Mitología griega: Penélope

Contexto histórico

Penélope es un personaje de uno de los poemas de Homero, la Odisea. Se trata de un poema épico griego formado por 24 cantos, y dividido en tres partes. Como en muchos otros, en mitad de la historia se comienzan a narrar hechos del pasado.

Este poema se cree que fue escrito en Asia Menor, en los asentamientos griegos que se situaban allí. Probablemente fue escrita en el siglo VIII a.C, en lo que se había llamado dialecto homérico.

La Odisea junto con la Ilíada son considerados los primeros poemas grecolatinos. Al principio fue transmitido de forma oral; se iban recitando de memoria. De esta manera, la historia se fue alterando consciente o inconscientemente a través de los dialectos de la Antigua Grecia. Finalmente, cuando se aprobó el alfabeto en el siglo IX a.C se pudieron transcribir ambas obras.

La Odisea, Homero

Leyenda de Penélope

Penélope nace en Esparta. Su madre era la ninfa de agua dulce, y su padre era Icario, rey de Esparta. Su hermano Tíndaro era padre de Helena (aunque esta era en realidad era hija de Zeus y la mujer de Tíndaro) y de Clitemnestra. Penélope fue la esposa del rey de Ítaca, Odiseo o Ulises y la madre de Telémaco.

Ulises conoce a Penélope

Ulises se sentía solo, por lo que necesitaba encontrar una mujer que lo acompañara. De esta manera se fue en busca de la muchacha más bella de Grecia: Helena. Esta era la hija de Tíndaro, y por lo tanto prima de Penélope. Sin embargo, Ulises se topó con un grave problema: Helena tenía tantos pretendientes que para conseguirla tendría que desatar una guerra. Cuando Tíndaro se dio cuenta, hizo un juramento para evitar un caos total con la ayuda del mismo Ulises. En este, los pretendientes rechazados debían aceptar y respetar a aquel que fuese elegido.

Ulises, apenado, decide abandonar. Sin embargo, cuando va a volver se encuentra a Penélope. Esta había venido a ayudar a su prima con su indecisión.

Enamorados a primera vista, sienten un amor que nunca los podrá separar. Se casaron, y aunque lo más normal hubiera sido que se hubiesen quedado en Esparta, marcharon a Ítaca. Ulises quería volver a su tierra, y Penélope lo siguió demostrándole así su profundo amor.

Penélope esperando a Ulises

Penélope y Ulises tuvieron un hijo, Telémaco. Pero pronto, Ulises tuvo que marchar a la guerra de Troya.

Esta ya había terminado, pero sin embargo Ulises no volvía a su casa en Ítaca donde le esperaban su mujer y su hijo. Este se había entretenido por el camino con seres mitológicos como sirenas. Mientras tanto, Penélope ya no sabía que hacer para evitar a sus pretendientes. Estos veían que Ulises no volvía así que fueron al palacio para que Penélope eligiera otro esposo. Sin embargo, esta solo estaba enamorada de su marido y no quería a nadie más.

Pasaba el tiempo, y Ulises seguía sin volver por lo que los pretendientes insistían cada vez más. De esta manera, Penélope (segura de que su amado volvería) les dijo que elegiría esposo cuando terminara una manta que estaba tejiendo.

Estos quedaron satisfechos, pero se dieron cuenta de que la manta no avanzaba. Esto se debía a que Penélope seguía teniendo esperanza, por lo que trazó un plan. Se pasaba todo el día tejiendo y tejiendo, y los pretendientes la veían hacerlo todos los días. Lo que no sabían era que por la noche se de dedicaba a deshacer todo lo que había tejido durante el día. Así aguantó hasta que por fin, Ulises volvió con su familia y echó a todos los pretendientes.

Por esto mismo Penélope representa la absoluta fidelidad, la paciencia y perseverancia.

Penélope y sus pretendientes

Penélope y sus pretendientes

 

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