Homo antecessor

Características

Homo antecessor es una especie extinta perteneciente al género Homo, considerada la especie homínida más antigua de Europa. Esta especie es, posiblemente, ancestro de la línea Homo heidelbergensis – Homo neanderthalensis.

Actualmente, esta denominación como especie diferente es defendida por sus descubridores y otros expertos. Éstos consideran que Homo antecessor precede a Homo heidelbergensis y, por tanto, es también antepasado de Homo neanderthalensis.

Sin embargo, parte de la comunidad científica la considera una denominación, no específica, para referirse a restos encontrados en Atapuerca. En consecuencia, los asignan a la especie Homo heidelbergensis o los consideran correspondientes a una variedad de Homo erectus/Homo ergaster.

Altura aprox. 1,60 – 1,85 m.
Peso aprox. 60 – 90 kg.
Alimentación Omnívoro.
Era(s) Vivió durante el Pleistoceno Inferior.
Posible hábitat. Praderas, bosques.
Significado del nombre Hombre antecesor.
Destacados Cerebro algo menor que el nuestro, con menos circunvoluciones cerebrales.
Yacimientos Atapuerca, España.

Norfolk, Inglaterra.

Descubierto por Bermúdez de Castro.
Año de descubrimiento 1997.

Descripción

Características físicas

La definición de esta especie es fruto de los más de ochenta restos hallados desde 1994 en el nivel TD6 del yacimiento de Gran Dolina (Atapuerca). Los restos datan de hace al menos 900.000 años, según mediciones paleomagnéticas.

De todos los individuos del género Homo, la especie primera, la que más se parecería a la nuestra sería justamente la del Homo antecessor.

En primer lugar, su crecimiento sería similar al nuestro. Su adolescencia y niñez se desarrollaban de forma más lenta que, por ejemplo, la del Neandertal. Nuestra especie, respecto a otros homínidos tiene una infancia y adolescencia muy larga en comparación con su tiempo de vida.

Además, sus rasgos serían una mezcla entre rasgos arcaicos y rasgos modernos. La cara del antecessor era muy parecida. La mandíbula era estrecha y acabada con el mentón saliente y fino típico del Homo sapiens. Finalmente, los dientes pequeños y los pómulos eran marcados como los nuestros y no tan exagerados como los del neandertal.

Parece que el Homo antecessor era diestro y esto es muy significativo porque, hasta entonces, las especies antecesoras eran ambidextras.

Por último, su tamaño era similar al nuestro: entre 1,65 y 1, 85 metros de altura y su peso oscilaría entre los 60 y 90 kg.

Otros rasgos característicos que, a primera vista, podríamos diferenciar, serían sus cejas y sus frentes. Éstas eran similares a la de especies más arcaicas o incluso más evolucionadas pero de diferente rama evolutiva a la nuestra. También su cráneo, que era algo menor que el nuestro. Si de media tenemos una capacidad craneal de 1200 cm3, la del Homo antecessor era de algo más de 1000 cm3.

Alimentación

Tenemos que tener en cuenta que el Homo antecessor estaba en la Tierra hace 900.000 años en Europa. Hace tanto que nos hace pensar que su cultura era prácticamente inexistente. Pero eso no es del todo cierto. A diferencia de las del Homo neanderthalensis, que tenía una industria lítica más avanzada, las herramientas que se han encontrado en el entorno del Homo antecessor son primitivas. Sus herramientas y utensilios de caza eran poco elaborados: palos, huesos y piedras toscamente trabajadas. Estos materiales no facilitarían procesar los alimentos y sugieren que usaban los dientes para masticar los huesos.

Además, la falta de evidencias de uso del fuego en Atapuerca apunta que seguramente se lo comían todo crudo, tanto vegetales como carne, lo que causaba más desgaste dental.

La carne en la dieta podría haber contribuido a ganar la energía necesaria para sostener un cerebro grande como el del Homo antecessor (1000 cm3) en comparación con el del Homo ergaster (764 cm3). Adicioalmente, la carne también representaría una fuente de alimento importante en un ambiente altamente exigente donde alimentos como frutas maduras y vegetales tiernos fluctuaban estacionalmente.

Yacimientos

Hombre de Ceprano

En 1994 se descubrió en Ceprano (Italia) la parte superior del cráneo de un Homo de caracteres primitivos, datada entre 800.000 y 900.000 años de antigüedad.

En 2003 se propuso la especie Homo cepranensis pero las características filogenéticas, cronológicas, arqueológicas y geográficas de los restos hallados en Ceprano (Italia) han llevado a algunos autores​ a atribuirlos a Homo antecessor.

La comparación directa de ambos conjuntos de fósiles no es posible porque pertenecen a distintas partes anatómicas o corresponden a individuos de edades diferentes; sin embargo, ambos conjuntos poseen en común el presentar rasgos intermedios entre las poblaciones de Homo primitivas de África y las más recientes de Homo heidelbergensis de Europa.

Por otro lado, tanto la datación absoluta como la industria lítica de Ceprano son coherentes con las obtenidas del nivel TD6 de la Gran Dolina.

Norfolk, Inglaterra

En 2010 se descubrieron herramientas en Happisburgh, Norfolk, Inglaterra que parece fueron usadas por Homo antecessor y datan de hace 780.000 años.​

Además, se han encontrado numerosas huellas de pisadas dejadas por, al menos, cinco individuos (un adulto y varios juveniles).

Estas pisadas se hallaron en la playa de Happisburgh, en la misma formación geológica en la que han aparecido los restos anteriores.

Gran Dolina (Atapuerca)

Los restos de Homo antecessor se han encontrado en el nivel 6 (TD6) del sitio Gran Dolina en Atapuerca (Burgos). En 1994 y 1995 se descubrieron más de 80 fragmentos de hueso de seis individuos.  Los restos mejor conservados son un maxilar superior y un hueso frontal de un individuo que murió a la edad de 10-11 años. Además, el sitio incluía aproximadamente 200 herramientas de piedra y 300 huesos de animales. Todos estos restos datan de, al menos, 900.000 años de antigüedad.

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